ORIGEN Y EVOLUCIÓN DE LA TEORÍA DEL CRECIMIENTO IMPULSADO POR LA DEMANDA REAL
- Alejandra Palma Campos
- 17 ago 2021
- 4 Min. de lectura
Actualizado: 24 sept 2021

El artículo estudia el origen y evolución de la teoría del crecimiento endógeno a las fuerzas del mercado, desde la óptica de Adam Smith, Alfred Marshall, Allyn Young y Lauchlin Currie, quienes introdujeron aportes significativos, al presentar nuevos conceptos y precisar o cambiar el significado de los ya existentes. Esta teoría entiende que la economía progresa continuamente mediante sucesivas reorganizaciones de los procesos productivos, lo cual produce un aumento acumulativo de la demanda real, reflejado en un continuo desequilibrio dentro de la economía. Lo anterior significa una crítica fuerte a las visiones tradicionales del crecimiento económico y un campo de investigación fértil.
La teoría del crecimiento moderna puede clasificarse según el protagonismo otorgado en la explicación a la oferta o demanda agregada (Dutt, 2010). La primera descansa sobre los principios de modelos macroeconómicos de corte clásico que aseguran siempre el pleno empleo. La segunda, muestra que es posible que la demanda agregada tenga un rol en la determinación del crecimiento a largo plazo en el contexto de una economía monetaria sujeta a escenarios de incertidumbre, en la cual la demanda por liquidez y la inestabilidad de las decisiones de inversión, conducen al desempleo involuntario y a la no neutralidad del dinero, tanto en el corto como en el largo plazo.
Contrario a la dicotomía comentada anteriormente parece más razonable entender el proceso de crecimiento como algo que se refuerza mediante la continua interacción de oferta y demanda, sin darle un papel protagónico a ninguna de las dos. Según Dutt (2010), existen dos posiciones influyentes que buscan eliminar esta dicotomía: la Clásica-Marxista y la Kalecki-Keynes. No obstante, este trabajo se concentrará en mostrar el origen y evolución de otra teoría que también busca reconciliar el papel de la oferta y demanda agregadas en el proceso de crecimiento económico, la cual fue expuesta por Lauchlin Currie, considerado uno de los economistas más importantes en la academia y política económica colombianas de la segunda mitad del siglo XX, de acuerdo con autores como Sandilands (1990) y Vallejo (2003).
La teoría del crecimiento de Currie plantea que este fenómeno es endógeno, está impulsado por la demanda real y los rendimientos crecientes macroeconómicos, en el cual el cambio estructural no conduce a un equilibrio en particular o estacionario, y que puede ser estimulado con la intervención del Estado. Lo anterior cuestiona la tesis del individualismo metodológico, la consecu ción de asignaciones Pareto-óptimas inmodificables, y la teoría de la distribución neoclásica y su función de producción asociada.
Por consiguiente, este trabajo explora las raíces de la teoría del crecimiento de Currie, desde la óptica de Adam Smith, Alfred Marshall, Allyn Young, quienes introdujeron aportes significativos, adaptaciones o mejoras a sus predecesores, al incorporar nuevos conceptos y precisar o cambiar el significado de los ya existentes. Para cumplir con este propósito, además de esta introducción se presenta una sección para cada uno de los autores mencionados.
CONCLUSIONES
La exposición de Smith hasta Currie ha delineado la construcción paulatina de una teoría del crecimiento endógeno al mercado, que se manifiesta en un ámbito macroeconómico que redefine continuamente, de manera dinámica e irreversible, el papel de las partes (empresas y sectores), fenómeno denominado rendimientos crecientes.
Todos los autores concuerdan que es el la acumulación de demanda real la que impulsa el continuo progreso de la economía, entendido como la continua interacción de oferta y demanda, donde la primera genera la segunda y ésta asigna los recursos en favor de los sectores con mayor potencial de expansión. Lo anterior puede verse en las versiones más refinadas de Young y Currie por medio de los diferentes valores de elasticidad demanda recíproca de los sectores. Tales elasticidades actúan como bombas reguladoras de la capacidad de demanda acumulada por todos los sectores, en términos de producción, redistribuyendo hacia los que tienen mayor demanda potencial. Además, se cuestiona seriamente el análisis de la tijera marshalliana, visto como un proceso de interacción entre oferta y demanda determinados ex ante de manera independiente, cuando se trata de un vínculo más estrecho de mutua determinación.
Tal como menciona Kaldor (1972, 1975), no hay lugar para asignaciones pareto óptimas puesto que el progreso es secuencial, dinámico y desequilibrado, por lo que el nivel acumulado de demanda real en un período pone en movimiento fuerzas que tienden a ampliar más la capacidad de producción y, por ende la demanda, incluso por debajo del pleno empleo.
Otra conclusión es que el resultado global (demanda real) determina el comportamiento de las partes mediante la especialización de los individuos, empresas o sectores y la mecanización. La consecuencia más importante de ello es que la contribución individual en términos físicos a la producción no se compadece con la remuneración. En síntesis, la contribución de cada factor a nivel microeconómico no determina el valor de la producción y la distribución evidenciando una falacia de composición en la función de producción agregada.
Otra cuestión significativa es el abordaje de los rendimientos crecientes que podría verse desde dos perspectivas. Por un lado, la concepción neoclásica -adoptada por Marshall-, de rendimientos crecientes a escala, que explica el crecimiento bajo la estructura de la función de producción, es decir, el fenómeno de los rendimientos crecientes queda atado a avances tecnológicos, lo que se conoce como economías de escala tecnológicas (Thirlwall, 2003a). Entonces los rendimientos crecientes, como puede apreciarse en Romer (1986), son de tipo factorial y se materializan en un escenario de competencia imperfecta, independiente del sector y del nivel de demanda (Thirlwall, 2003b).
Por otro lado, está la visión youngniana que concibe los rendimientos crecientes como un fenómeno de orden macroeconómico, no específico de un sector, resultado de la acumulación de demanda de la cual participan todos los sectores, independiente de si presentan rendimientos decrecientes factoriales a nivel micro evidencia de la falacia de composición neoclásica (Chandra, 2003b; Rima, 2004).Como se mencionó en el documento la posición anterior es compartida por Currie, pero adaptada al keynesianismo por autores como Kaldor, quien sí concibe los rendimientos crecientes como un fenómeno sectorial propio de la manufactura, por medio de rendimientos estáticos y dinámicos incentivado todo por la demanda monetaria (Thirlwall, 2003b).https://scielo.org/es/



Esto nos muestra y orienta en conocer como a evolucionado la economía en general, además sin dejar de lado los pioneros, que comenzaron a explorar, creando teorías que al día de hoy se siguen implementando y mejorando con la tecnología.
muy interesante para interiorizarse en como fueron los principios y la forma de ver la economía.
muy buena información.
Aunque uno vea la economía como algo simple y sensillo no lo es, ya que se fue aprendiendo y desenlazando desde hace mucho tiempo atrás y aún así no se a podido estabilizar, ya que aún existen pocos pero existen dramas económicos que no se han podido controlar,es relación a su trabajo chicos esta muy bien ...